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Sistema de climatización para el hogar

Llegan las altas temperaturas y queda cada vez menos para que llegue el caluroso verano. Llegar a casa y que se encuentre a una temperatura agradable que te permita deshacerte del calor exterior, se hace especialmente importante en estas fechas.

Por eso, es ahora cuando te planteas instalar un sistema de climatización o cambiar el que ya tienes para disfrutar del confort que necesitas en tu hogar durante todo el año.

Te contamos las diferencias entre un sistema de climatización por agua y un aire acondicionado tradicional y qué debes tener en cuenta a la hora de decidirte por estas instalaciones.

 

Diferencias entre sistema de climatización por agua y aire acondicionado ¿cómo funcionan?

La diferencia principal entre una climatización por agua y un aire acondicionado se encuentra en su funcionamiento mecánico.

El funcionamiento del sistema de climatización va a determinar la eficiencia de la instalación y el gasto anual.

En ambos casos, la energía para calefactar o climatizar se obtiene de la energía que se desprende o absorbe durante el cambio de estado de gas a líquido y viceversa del refrigerante. Esta energía se puede transportar por medio de agua, o emitir directamente al aire en un aire acondicionado.

Cuando se emite directamente la energía en forma de frío o calor por medio de una unidad de aire acondicionado, la temperatura del refrigerante es siempre máxima, por este motivo la temperatura del aire que sale del emisor tiene mucha diferencia con la temperatura ambiente y esto crea disconfort en el usuario, molestas corrientes de aire, dolores de cabeza en invierno y resfriados en verano.

Con un sistema en el que se utiliza agua como portador de la energía, las temperaturas no tienen tanta diferencia con el ambiente, por lo que el aire se mezcla suavemente de manera más homogénea elevando enormemente el nivel de confort.

Además, se puede refrigerar con agua a una mayor temperatura cuando las temperaturas exteriores no son extremas o en viviendas con un alto nivel de aislamiento, consiguiendo que los equipos no condensen agua, por lo que no se reseca el ambiente y se consiguen importantes ahorros energéticos ya que no dejamos ir la energía por el desagüe con el agua que condensa. El Dry Cooling, refrescamiento sin condensación de agua, supone un ahorro energético del 25%.

Esta climatización permite una climatización óptima durante todo el año y evita las oscilaciones bruscas de la temperatura interior.

 

¿Qué hay que tener en cuenta para elegir un sistema de refrigeración adecuado?

Cada vez más se impone la necesidad de la unión de confort, sostenibilidad y ahorro en el hogar.

Por eso, a la hora de instalar un sistema de refrigeración tanto de frío como de calor, debes tener en cuenta diferentes variables para elegir el que mejor se adapte a tus necesidades:

  • Características de la vivienda: Debes tener en cuenta aspectos básicos del interior de la vivienda, como su antigüedad, el nivel de aislamiento, calidad de los cerramientos, la superficie que necesitas climatizar y si todas las estancias lo necesitan por igual. También deberás tener en cuenta la orientación y el clima de la zona geográfica, ya que de ello va a depender la necesidad de climatización de la vivienda y de que haya zonas en las que necesites regular más la temperatura que en otras.

Un buen sistema de refrigeración debe permitirte adaptar la instalación a tus necesidades, para obtener el máximo confort sin que se produzca un gasto innecesario de energía, que acabará repercutiendo en tu factura.

  • Capacidad de emisión: Es necesario que el sistema de refrigeración que elijas cumpla con las necesidades de tu vivienda con la máxima eficiencia energética, esto es, la capacidad suficiente de emitir frío o calor en un espacio en relación con las necesidades de ese espacio concreto y el consumo de energía.
  • Mantenimiento y limpieza: No basta sólo con la instalación, el sistema de climatización que elijamos debe estar a punto y limpio para su uso, ya que un aparato con un deficiente mantenimiento, puede hacer proliferar ácaros y bacterias.
  • Ventilación: Tan importante es la calidad térmica de nuestro entorno, como que la calidad del aire sea saludable en nuestro hogar. Existen sistemas de climatización que pueden incorporar ventilación para reducir los niveles de CO2 y humedad.
  • Diseño: Ya no basta sólo con climatizar nuestra vivienda, se trata de unos equipos que pasan a ser parte de nuestro hogar, y que además de que tecnológicamente han de responder a nuestras necesidades, también han de integrarse en la estética de nuestro hogar formando parte de nuestra imagen de hogar o incluso quedando sutilmente invisibles.
  • Ruido: En las viviendas modernas, los aislamientos y las ventanas se han mejorado enormemente, pero al estar más aislados del exterior, nos hacemos mucho más sensibles a cualquier ruido en el interior. A la hora de elegir un sistema de climatización debes tener en cuenta que existen en el mercado soluciones potentes con muy bajo nivel sonoro.

 

En JAGA llevamos 50 años creando nuevos conceptos para darle a tu hogar el mejor confort térmico. Nuestros productos unen tecnología, diseño, sostenibilidad y emociones para ofrecerte los equipos más eficientes y silenciosos que existen en el mercado.

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